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Soy James Tomlins, co-gestor del High Yield Corporate Bond Fund y gestor del European High Yield Bond Fund en M&G Durante los últimos días he estado en Nueva York y Chicago durante un viaje de análisis junto a mis compañeros Mathew Russell y Wolfgang Bauer, en el que han surgido varios temas clave La mayoría de los analistas y estrategas tienen aún bastante confianza en las perspectivas de la economía estadounidense El consenso parece ser que gran parte del bajón sufrido durante el invierno fue temporal debido a la ola de frío, y que se producirá un fuerte repunte en el segundo o tercer trimestre del año No pensamos que los tipos vayan a subir de forma inminente Creo que los mercados se han dado cuenta de ello y mantienen bajas las rentabilidades del bono a 10 años, entre el 2,6% y el 2,7% Todavía existe cierta flaccidez en la economía, y los salarios no están repuntando con tanta rapidez La construcción de viviendas parece haberse visto afectada por el duro clima invernal, unido a la falta de existencias y a problemas de portabilidad En el mercado estadounidense de deuda high yield, los tipos no han afectado demasiado a la demanda; en el contexto de la economía y desde un punto de vista global, está entrando abundante capital en busca de rentabilidad, tanto en duración corta como en otros vencimientos. La clase de activo goza de una fuerte demanda, y los inversores mantienen saldos elevados de efectivo En lo referente a las valoraciones, sin embargo, una gran parte de estas expectativas parecen estar ya descontadas en el mercado high yield, una de nuestras principales áreas de actividad Dicho esto, las rentabilidades iniciales todavía son relativamente atractivas, sobre todo en comparación con el mercado europeo En Estados Unidos, la caída sufrida por la deuda pública el año pasado permite encontrar rentabilidades del 5% al 6% –y en casos extremos del 7%– en títulos de categoría B y CCC, si uno está dispuesto a asumir cierto riesgo de duración posicionándose en vencimientos más largos Estas cifras son muy superiores a las del mercado europeo, cuyas rentabilidades son mucho más bajas ante la perspectiva de posibles medidas de quantitative easing por parte del BCE La mayoría de los estrategas y analistas de venta con los que hemos hablado durante nuestro viaje a Estados Unidos comparten nuestra confianza en la recuperación de la economía estadounidense Un estratega proporcionó varios ejemplos históricos, afirmando que el año anterior y el año posterior a las primeras subidas de tipos, los diferenciales de crédito continuaron estrechándose Cuando los bancos centrales comiencen a subir sus tipos básicos la tasa de los fondos federales de la Fed y la tasa oficial del Banco de Inglaterra y los diferenciales empiecen a comprimirse, comenzaré a salir de los bonos de mayor rentabilidad y de beta más elevada, hacia la seguridad que ofrecen los emisores industriales con calificación A Por sectores, también identificamos varias temáticas La construcción residencial es una parte importante del mercado estadounidense, y tanto nosotros como nuestros colegas aquí en Chicago pensamos que estas compañías presentan poco potencial de revalorización Uno de los principales temas que han comentado los analistas americanos durante los últimos días es el repunte de la construcción comercial y no residencial, como por ejemplo edificios de oficinas, infraestructuras, carreteras, etc Esta actividad se ha visto impulsada por la relajación de los criterios de concesión de crédito, pero también por el mayor gasto estatal tras la reparación de los presupuestos Existen tres sectores que se benefician de este desarrollo El primero es el de materiales de construcción, como por ejemplo el cemento El segundo es el siderúrgico, ya que el acero es un componente muy importante de cualquier gran proyecto de construcción no residencial Por último, el de alquiler de equipamiento Muchas constructoras y contratistas no son propietarias del equipo que utilizan, sino que lo alquilan de grandes proveedores Esta área ha sido particularmente atractiva; además de registrar mejoras en sus márgenes y flujos de caja, estas empresas han reducido sus niveles de apalancamiento y mejorado su solvencia A los analistas de Chicago les gustan dos de estos sectores El sector siderúrgico, en cambio, todavía presenta serios problemas de capacidad, debido especialmente al desmedido gasto de capital de los proveedores chinos, que no dejan de ampliar sus fábricas y de volcar acero en el mercado Como consecuencia de ello, y pese al repunte de la demanda, el exceso de oferta en este sector está deprimiendo los precios, hasta el punto que muchas acereras estadounidenses no pueden generar los flujos de caja ni alcanzar la utilización de capacidad que necesitan para reparar sus balances Así, esta área nos inspira mucha cautela y mantenemos una exposición casi nula a la industria siderúrgica En cambio, hemos elevado y mantenemos una exposición considerable a los sectores del cemento y del alquiler de equipamiento industrial en Estados Unidos El comercio minorista es quizá un área más interesante Las rentabilidades son mucho mayores, del 7% al 8%, y también se encuentran excelentes oportunidades en empresas con dificultades financieras. En el mercado estadounidense de deuda high yield, podríamos ser testigos de dos de las mayores quiebras en muchos años La primera será TXU, que podría presentar una solicitud de protección de bancarrota del capítulo 11 en las próximas semanas La otra es Caesars, una de las mayores LBOs de la historia, que podría verse obligada a reestructurar parte de su deuda (quizá no este año, pero sin duda el que viene) Los inversores mantienen estos desarrollos en su radar Por lo demás, la evolución del mercado es bastante positiva y los participantes todavía ven recorrido alcista en los diferenciales Nosotros seguimos sintiéndonos cómodos con nuestras posiciones de deuda high yield estadounidense