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La inversión convencional tiene como único objetivo ganar dinero, pero la inversión de impacto va más allá: se propone lograr rentabilidades financieras atractivas y velar por la sociedad y el medioambiente. En nuestra opinión, no es necesario elegir entre rentabilidad de inversión y resultados sociales positivos. Pensamos que la inversión de impacto permite lograr ambas cosas. El concepto de la inversión de impacto no es nuevo, pero hasta hace poco era coto exclusivo de inversores institucionales y particulares de alto nivel patrimonial, a través de instrumentos de capital y deuda privados. Esto está cambiando. Organizaciones como GIIN están combinando esfuerzos para atraer más capital de un abanico de fuentes más amplio. Dirigir más capital hacia la inversión de impacto es esencial para abordar seriamente los retos más urgentes del mundo: Cambio climático, contaminación, igualdad, pobreza, etc. Nuestra voluntad para hacer frente a estos problemas dará forma al mundo que dejamos a las próximas generaciones. La buena noticia es que la inversión de impacto puede formar parte integral de la solución. Creemos que las compañías cuyos productos y servicios satisfagan necesidades sociales o medioambientales apremiantes experimentarán un fuerte crecimiento. Las oportunidades son enormes, y pensamos que la inversión de impacto nos permite acceder directamente a ellas. Con este fondo queremos abrir la inversión de impacto a un público mucho más amplio del que permite la financiación privada tradicional, invirtiendo en acciones cotizadas de compañías que persiguen un impacto positivo en la sociedad a nivel mundial. El fondo tiene un doble objetivo: superar al índice MSCI All Countries World en cualquier periodo de 5 años e invertir en compañías que persiguen un impacto positivo en la sociedad abordando los grandes retos sociales y medioambientales del planeta. Aplicamos un riguroso proceso de selección para identificar compañías con impacto de calidad en las que poder invertir al precio y en el momento adecuados. A partir de esta lista, construimos una cartera concentrada de unas 30 acciones en las que invertir a largo plazo. El fondo está diversificado en torno a 6 grandes áreas de impacto que las empresas seleccionadas están bien situadas para aborda. 3 guardan relación con el medioambiente: soluciones climáticas; aire, agua y tierra limpios; y economía circular (reducción de residuos, reutilización y reciclaje). Las otras 3 tienen una finalidad social: mejor salud, condiciones de trabajo e igualdad social. A lo largo de estas áreas, invertimos en tres tipos de compañías con impacto: pioneras, facilitadoras y líderes, lo cual aporta una capa de diversificación adicional. Medir el impacto es complejo, sobre todo en el caso de acciones cotizadas: se trata de negocios diversos e inversiones cotizadas en el mercado secundario. Para abordar esta cuestión con rigor, hemos diseñado nuestra metodología «3i» para evaluar si una acción es adecuada para invertir. Las 3 i corresponden a inversión, intencionalidad e impacto. Toda inversión potencial debe obtener una puntuación superior a la media en estas tres categorías. Así evitamos tener que hacer concesiones en los argumentos de inversión a cambio de impacto, y viceversa. La intencionalidad de una empresa también es crucial: debemos asegurar que está claramente dispuesta a generar impacto, y que este no es un resultado meramente accidental. Hemos adoptado un marco empleado por la Fundación Bill y Melinda Gates y la OMS para definir la ruta de impacto de cada inversión. Por último, cotejamos cada inversión frente al principal Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) al que contribuye. Los ODS son 17 objetivos establecidos por la ONU en 2015 que se adoptan cada vez más como marco para evaluar el impacto en el mundo real. Comparado con productos tradicionales de RV global, este fondo tiene más patrimonio invertido en pequeñas empresas en áreas emergentes. Esto refleja oportunidades en compañías en sus fases iniciales, así como la gran necesidad de capital de impacto en las economías en desarrollo. También anticipamos que nuestras participadas tendrán perfiles de crecimiento más sólidos que el conjunto del mercado. Cabe destacar que este es un fondo de renta variable global líquido, lo cual lo separa de muchos productos de impacto establecidos, pero no hace concesiones en términos del impacto que persigue. Creemos que el fondo interesará a inversores que desean acumular rentabilidad a largo plazo y contribuir a un mundo más saludable a través de sus inversiones